Luces y sombras para el gigante chino: la prometedora llegada de los Redmi Note 14 y el tropiezo del 17 Ultra en la gama alta
La maquinaria de Xiaomi no se detiene y la marca atraviesa un momento de contrastes interesantes. Por un lado, tenemos la renovación de su línea más exitosa que busca mantener su reinado en el segmento más accesible, y por otro, una dura realidad en la competencia por tener la mejor cámara del mercado frente a rivales históricos como Apple. Se hicieron del rogar, pero finalmente la nueva familia Redmi Note 14 Series ha aterrizado tras su debut en China, con la clara intención de replicar y superar el éxito rotundo que tuvieron los Note 13 durante el 2024. Estamos hablando de una actualización que lleva a estos dispositivos a otro nivel, puliendo aspectos que ya de por sí eran sólidos.
Una renovación total para la gama media
Al echar un ojo a la alineación que llega al mercado, es evidente que Xiaomi mantiene su estrategia de diversificación para cubrir todas las necesidades y presupuestos, ofreciendo opciones tanto LTE como 5G. La lista de integrantes es extensa: tenemos desde el Redmi Note 14 4G y su versión 5G, pasando por el Note 14 Pro (también en ambas variantes de conectividad), hasta llegar a la joya de la corona, el Redmi Note 14 Pro+ 5G. Lo interesante aquí es cómo la marca ha decidido distanciar visualmente a los modelos Pro. Mientras que las versiones estándar presentan un módulo de cámaras más convencional en la esquina superior izquierda y un acabado en Gorilla Glass 5 que se siente bastante premium para su rango de precio, los modelos Pro apuestan por un rediseño radical.
En los modelos con apellido Pro, el módulo trasero se inspira en el nuevo logotipo de la marca, logrando una estética que, honestamente, se ve muy bien. Al tenerlos en la mano, la sensación de calidad es innegable, recordando mucho a lo que ofrecía el Xiaomi Mi 11 hace algunos años. Pero no es solo apariencia; la durabilidad ha sido un foco central. Dependiendo del modelo, la protección contra agua y polvo varía: contamos con certificación IP68 para los Pro+ y Pro 5G, bajando a IP64 en los intermedios y quedándose en IP54 para el modelo base.
Pantallas curvas y blindaje de nueva generación
Un detalle que llama mucho la atención es la incorporación de la tecnología “All-Star Armor Structure” en los modelos Pro 5G y Pro+ 5G. Se trata de una arquitectura interna que combina un marco de aluminio de alta resistencia con espumas y polímeros amortiguadores, diseñada para absorber impactos y sobrevivir a esas caídas accidentales del uso diario. Aunque falta ponerlo a prueba en el día a día, sobre el papel pinta excelente para un equipo de gama media. Además, todos comparten paneles AMOLED de 6.67 pulgadas a 120 Hz, aunque los hermanos mayores presumen resoluciones de 1.5K y un brillo pico de 3,000 nits. En el caso del Pro+ 5G, la protección sube de nivel con Gorilla Glass Victus 2 e incluso Gorilla Glass 7i en la cubierta trasera, a menos que prefieran el acabado en cuero sintético.
El Xiaomi 17 Ultra se queda corto frente a la competencia
Sin embargo, mientras la gama media parece tener el camino pavimentado hacia el éxito, la historia es distinta en la cima de la cadena alimenticia. El Xiaomi 17 Ultra, posicionado como uno de los celulares mejor equipados para fotografía, ha enfrentado un duro examen en los laboratorios de DxOMark. A pesar de montar un hardware de miedo, que incluye una cámara principal de 50 MP con sensor de una pulgada y un teleobjetivo periscópico de 200 MP con zoom continuo, el buque insignia no logró coronarse como el rey de la fotografía móvil.
El análisis ha arrojado una puntuación final de 166 puntos, lo cual es una calificación buena, pero insuficiente para romper récords. Esto lo coloca en la sexta posición del ranking global, quedando por detrás del iPhone 17 Pro de Apple, que ocupa el cuarto lugar con 168 puntos, y muy lejos del líder indiscutible, el Huawei Pura 70 Ultra, que domina con 175 puntos. Lo preocupante para la firma es que el 17 Ultra no logró obtener la puntuación más alta en ninguna categoría específica, lo que sugiere que el software aún no exprime al máximo ese hardware tan potente.
Los detalles técnicos que marcaron la diferencia
La ventaja del iPhone 17 Pro sobre el exponente de Xiaomi radica principalmente en la consistencia del video. El 17 Ultra presentó problemas de exposición automática y balance de blancos que variaban entre fotogramas, además de un enfoque automático que no siempre resultaba suave, generando una imagen final con cierto “temblor” o inestabilidad. Otro punto crítico fueron las fotos grupales. Debido al enorme sensor de una pulgada y la apertura fija de f/1.7, la profundidad de campo es muy reducida, lo que provoca que no todas las personas en la foto salgan enfocadas.
Este inconveniente podría haberse resuelto con una apertura variable, una característica que Xiaomi decidió omitir en esta generación. Pese a estos tropiezos, no todo es negativo. El equipo sigue siendo una bestia capaz de capturar imágenes con gran detalle, poco ruido y colores naturales. El teleobjetivo de 200 MP merece una mención aparte, ya que su zoom continuo entre 75mm y 100mm entrega resultados excelentes. No obstante, queda claro que tener las mejores especificaciones en papel no siempre garantiza el primer lugar en el podio cuando se enfrenta a una competencia tan afinada.