2 enero 2026

OM

Samsung redefine sus estándares de energía: del legado del S21 al prometedor futuro del Galaxy S26 Ultra

El panorama de los smartphones de gama alta está a punto de sufrir una sacudida importante si los rumores sobre el gigante surcoreano resultan ciertos. Todo apunta a que el próximo Samsung Galaxy S26 Ultra podría recibir una de las actualizaciones más críticas que hemos visto en años: una batería considerablemente más grande. Según reportes recientes del portal “SammyGuru”, Samsung estaría planeando dejar atrás la estrategia de priorizar solo la eficiencia para enfocarse de lleno en la capacidad bruta, integrando una pila de 5,500 mAh en su buque insignia de 2026.

Esta movida representa un cambio significativo respecto a la generación actual, donde el Galaxy S25 Ultra se mantiene en los 5,000 mAh. Lo interesante aquí no es solo el aumento de amperaje, sino la tecnología detrás del cambio. Fuentes de la cadena de suministro sugieren que se utilizará un nuevo diseño de materiales con mayor densidad energética y una estructura de capas similar a la que ya vemos en los modelos plegables. Esto permitiría a Samsung meter más energía en el mismo espacio físico, manteniendo el diseño del celular prácticamente con el mismo grosor, un desafío de ingeniería nada despreciable.

Gestión térmica y la competencia en el mercado

No se trata solo de que el teléfono dure más encendido, sino de cómo maneja esa energía bajo presión. PhoneArena complementa la información indicando que la compañía trabaja en una estructura de refrigeración mejorada, diseñada específicamente para esta nueva generación de baterías. La idea es lograr una distribución del calor mucho más uniforme para evitar esas caídas de rendimiento por temperatura que tanto molestan a los usuarios exigentes.

Este ajuste parece ser una respuesta directa a la presión que ejercen competidores como Apple, Xiaomi y Honor, que no han dejado de empujar los límites en el segmento premium. Con la posible incorporación de chipsets como el Snapdragon 8 Elite Gen 5 o el Exynos 2600, el S26 Ultra buscaría ese equilibrio perfecto entre potencia bruta, temperatura controlada y una autonomía que realmente aguante el ritmo de las nuevas funciones de Inteligencia Artificial y el brillo máximo de pantalla.

El punto de partida: recordando al Galaxy S21

Para dimensionar hacia dónde va la marca, vale la pena voltear a ver de dónde viene y cuál ha sido su estándar de calidad en años recientes. El Samsung Galaxy S21, lanzado en enero de 2021, estableció muchas de las bases de lo que hoy consideramos un celular premium. En aquel momento, este dispositivo llegó presumiendo una pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6.2 pulgadas con una tasa de refresco de 120 Hz, características que siguen siendo referentes de fluidez y calidad visual.

A diferencia de los monstruosos 5,500 mAh que se esperan para el futuro, el S21 operaba con una batería de 4,000 mAh, una cifra decente para su tamaño compacto de 151.7 x 71.2 x 7.9 mm y su peso ligero de 172 gramos. Este modelo demostró que se podía tener un equipo potente sin cargar un ladrillo en el bolsillo, aunque claro, su precio de lanzamiento no estaba precisamente al alcance de todos.

Evolución del rendimiento y especificaciones

El corazón del S21 era el procesador Exynos 2100 de 5 nanómetros, un chip octa-core que corría hasta 2.9 GHz, acompañado de 8 GB de memoria RAM LPDDR5. Si bien hoy esperamos la llegada de procesadores futuristas para el 2026, en su momento el S21 ofrecía más RAM y almacenamiento (opciones de 128 y 256 GB) que muchos de sus rivales directos en ese rango de precio.

El apartado fotográfico del S21, con su configuración de triple cámara y un sensor principal de 64 Mpx, junto con un modo retrato mejorado, dejó claro que Samsung no escatima en multimedia. Además, ya incluía carga inalámbrica y conectividad 5G, preparándose para las redes del futuro. Al comparar estas especificaciones con lo que se rumora del S26 Ultra, es evidente que la carrera ya no es solo por tener la mejor cámara o la pantalla más nítida, sino por garantizar que el dispositivo tenga la energía suficiente para mantener todas esas innovaciones funcionando durante más tiempo.